En nuestro colegio creemos firmemente que el aprendizaje va más allá de las aulas. Por eso, uno de los proyectos más queridos por nuestro alumnado y profesorado es el huerto escolar, un espacio donde la naturaleza se convierte en maestra y cada estación trae nuevas oportunidades para aprender, experimentar y cuidar el entorno.
🌿 Aprendemos cultivando
Desde los más pequeños hasta los mayores, todos los cursos participan en las tareas del huerto. Durante el año, sembramos y cuidamos con esmero una gran variedad de hortalizas y frutas: guisantes, habas, lechugas o fresas son algunas de las protagonistas de nuestras cosechas. Los alumnos no sólo aprende a plantar y regar, sino también a observar los ciclos de la naturaleza, a ser pacientes y trabajar en equipo.
Cuando llega el momento de la recolección, la emoción es compartida. Ver cómo crecen los frutos de su esfuerzo es una experiencia que deja huella y refuerza valores como la responsabilidad y el respeto por el medio ambiente.
🌲Semilleros y reforestación: sembrando futuro
Los alumnos de 5º de Primaria participan en una actividad muy especial: la creación de un semillero de árboles autóctonos, como encinas y pinos. Estos pequeños brotes son cuidados durante todo el curso, y cuando los alumnos llegan a 6º, realizan una salida muy esperada: el trasplante de los árboles a distintas zonas naturales de Nájera.
Además, a lo largo del año, organizamos jornadas de plantación de árboles en diferentes áreas de Nájera con distintos cursos, contribuyendo activamente a la mejora del entrono natural de nuestra comunidad.
🐞¡Tenemos mascota!
Este año, entre todos, hemos elegido una mascota para nuestro huerto. Tras una votación muy reñida, decidimos su nombre y diseñamos un cartel decorativo que ahora da la bienvenida a todos los que se acercan a conocer nuestro espacio verde.
Esta actividad fomentó la participación, la expresión artística y el sentido de pertenencia a un proyecto común.
🌍 Educación ambiental para un mundo mejor
El huerto escolar no sólo es un espacio de aprendizaje, sino también un lugar donde se cultivan valores fundamentales: el amor por la naturaleza, la sostenibilidad, la cooperación y la curiosidad científica. Cada actividad está pensada para que nuestros alumnos crezcan como personas comprometidas con su entorno y conscientes del impacto positivo que pueden tener en el mundo.
¡Seguimos sembrando conocimiento, ilusión y futuro!






